La debilidad jurídica y política tanto del gobierno como de la oposición reside en la prédica de que los tiranos se pueden elegir. Una, porque ambos están violando la Constitución, que dice en sus Principios Fundamentales que el gobierno de la República es y será siempre “alternativo”; otra, porque aquella creencia contradice flagrantemente el espíritu, propósito y razón del régimen constitucional, que es impedir el reinado de un monarca absoluto y vitalicio.
Lea la exposición completa en el siguiente enlace:
No hay comentarios:
Publicar un comentario